Luego de que la Conmebol decidiera descalificar a Independiente por incidentes en su estadio, la Universidad de Chile emitió una fuerte declaración pública en respuesta a las críticas y a la carta abierta del club argentino. La respuesta institucional, publicada en sus redes sociales, reafirma su postura y reafirma su respeto por las normas de la organización sudamericana.
Respuesta firme y categórica de la Universidad de Chile
En el comunicado, la institución chilena condena enérgicamente y de manera categórica la carta pública que Independiente dirigió al presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez. La U de Chile expresó que las manifestaciones del club argentino, que cuestionan la decisión de la Comisión Disciplinaria, son inaceptables e intolerables.
Asimismo, aclaró que, aunque no comparte las sanciones, respeta las instancias de revisión contempladas en las normativas de la organización sudamericana y que cualquier reclamo debe realizarse siguiendo los canales oficiales, a través de su Federación.
Defensa de las normas y principios de la Conmebol
La institución chilena destacó que todos los clubes que participan en las competencias internacionales están obligados a conocer y acatar las reglas de la organización. Además, remarcó que la autonomía de los órganos disciplinarios de la Conmebol es clara, y que las decisiones adoptadas son el resultado de un proceso jurídico interno.
En su mensaje, la U de Chile también afirmó que mantiene la certeza del derecho a ejercer todas las acciones legales que considere necesarias contra las manifestaciones del club argentino, incluyendo reclamos y acciones jurídicas.
Contexto del conflicto y la controversia actual
Este enfrentamiento emerge en medio de una serie de conflictos y tensiones por la jugada que termina en sanciones y rechazo público. La discusión sobre los incidentes en Avellaneda y la sanción de la Conmebol han escalado en una controversia que involucra la ética, la justicia deportiva y las acusaciones cruzadas entre los clubes y las instituciones que los regulan.
Para la Universidad de Chile, la postura es clara: respetar las normas internas y fortalecer la institucionalidad, sin permitir que las gestiones políticas o mediáticas alteren los procedimientos deportivos. Además, reafirmó su compromiso con la neutralidad y transparencia en los procesos disciplinarios.
Mirada al futuro y posibles acciones
La respuesta del club chileno busca, además de defender su honor y la legalidad del proceso, sentar un precedente en la forma en que las instituciones deportivas deben afrontar las críticas y las agresiones de los adversarios. La Universidad de Chile aseguró que continuará defendiendo sus derechos y que, si es necesario, procederá legalmente contra quienes intenten desprestigiarla o cuestionar su participación en competencias internacionales.
Mientras tanto, la disputa sigue su curso, y la atención del mundo del fútbol estará puesta en las próximas decisiones de la Conmebol y en cómo evoluciona el conflicto en las próximas semanas, en un escenario donde las instituciones y los clubes deben reforzar el respeto mutuo y la institucionalidad democrática.












